miércoles, 22 de enero de 2014

Manuel Martín Hidalgo, autor de "El freire de Santiago", en Hoy.es Extradura

El periódico digital "Hoy.es" de Extremadura, se hace eco de la publicación de "El freire de Santiago", editada por De Librum Tremens. 


"FRAILES GUERREROS
2014 enero 20
por manuelpecellin
Aunque reside en Madrid desde 1974, Martín Hidalgo es natural de Llerena (n.1953), población con extraordinario peso para la historia de Extremadura, relevancia que obtuvo fundamentalmente de dos poderosas instituciones allí asentadas : el Tribunal de la Inquisición y la Orden de Santiago. Es comprensible que el autor, perteneciente a la milicia, se haya inspirado al escribir esta su primera novela en la fratría de monjes guerreros formada el siglo XII con el doble objetivo de defender el Camino de Santiago y proseguir la conquista de los territorios dominados por los musulmanes. Aquellos freires resultaban unos combatientes excepcionalmente eficaces. Además de vivir y prepararse sin descanso para la guerra, estaban convencidos de su alta misión y de la obtener el Paraíso si caían en la lucha. ( Ya decían los rojos del 36 que no había cosa tan temible como un requeté recién comulgado).
Tal vez la figura santiaguista más destacable durante el siglo XIII, época en que se enmarca la obra, fue Pelay Pérez Correia (así lo escribe Martín). Considerado uno de los principales de su Orden, a este gran Maestre, de origen portugués, le dedicó la tesis doctoral Manuel López Fernández. Publicada (2007) por el Instituto de Estudios Manchegos, ha sido reeditada con nuevas aportaciones (Badajoz, Diputación, 2011). La figura de tan tremendo conquistador, clave para los ejércitos triunfadores de Fernando III, está estrechamente ligada al monasterio de Tentudía, donde un magnífico sepulcro con cerámica de Niculoso Pisano acoge los restos del freire. Hasta tres milagros le atribuye la leyenda, siempre al amparo de la Virgen, que se le habría aparecido otras tantas veces para coserle los aparejos rotos, prolongarle las horas de sol o animarlo enseñándole una granada frente a los muros de Ellerina, población que habría de arrebatar a los moros y transformarla en la actual Llerena.
Aunque con notable protagonismo aquí, no es el personaje principal de la novela, papel otorgado a otro freire luso, Geraldo Martin de Taveiros. En torno a tan simpática figura, el autor construye una apasionada historia de batallas, traiciones y amoríos. Los caballeros de Santiago podían contraer matrimonio, pues, según recogían sus constituciones en plan paulino, es preferible casarse que abrasarse. Antes de conducir al altar a la joven hija de su mayor enemigo, vivirá un largo idilio, nunca olvidado, con la “rawiya”, (recitadora de poesías), quien le curó heridas mortales junto al médico Izz al-Dîn. Purga su transgresión laborando en un humilde convento de la Orden, huerta y scriptorium incluidos, lo que le impide asistir a la conquista de Sevilla. Llega a la capital andalusí cuando ya está en manos cristianas, a punto de sufrir la ineludible metamorfosis política, socioeconómica y cultural, donde moriscos y judíos hallarán difícil acomodo. A Geraldo siempre le sirven de guía los consejos de su mejor amigo, Ruiz de la Puente, un sesudo y valeroso caballero templario.
Con tales mimbres urde el escritor el texto, logrando una notable novela histórica, bien documentada y atractiva en sus matices imaginativos. La prosa, por lo común con un hábil uso del presente histórico, se ve lastrada por la frecuente repetición de términos en el mismo pasaje y alguna molesta errata ocasional, lo que podrá fácilmente corregirse en la próxima edición. Lo mejor, el capítulo X, dedicado al “amor cortés” (e incestuoso) que surge entre la reina Juana de Ponthieu y su hijastro el príncipe Enrique, narrado según el modelo de Chrétien de Troyes.
Manuel Martín Hidalgo, El fraile de Santiago. Madrid, De librum tremens, 2013."
 

No hay comentarios: